
Quería abrir una cuenta de Telegram como lo he hecho anteriormente con esta y otras app de mensajería: pones tu número, esperas el código por SMS y listo. Pero esta vez Telegram me pidió dinero antes de mandarme el código. Una app de mensajería «gratuita» me estaba cobrando por dejarme registrar.
Que Telegram esté pidiendo pagar para verificar cuentas no es algo nuevo, pero puede que no estés enterado exactamente de lo qué pasó al respecto, por qué está sucediendo y cuál fue, en mi experiencia, la forma más práctica de resolverlo sin complicar más la situación.
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Por qué Telegram ahora cobra por abrir una cuenta
Telegram viene bloqueando los registros gratuitos en ciertos países —en mi caso, Ecuador— al parecer por la alta cantidad de spam, bots y estafas que se generan desde cuentas nuevas en la región. En vez de dejar que cualquiera se una sin ningún filtro, la aplicación empezó a cobrar antes de enviar el código de verificación. A mí me solicitaron pagar 1.49 dólares.

No es algo aislado ni un invento para sacarte plata porque sí. En lugares como Kenia se han reportado casos idénticos, donde Telegram justifica el cobro citando el alto costo de los SMS y la cantidad de cuentas falsas creadas desde esos países. Es decir, si te salió el mismo mensaje donde vives, no es que tu número esté marcado ni que hiciste algo mal: es una medida antispam que Telegram está aplicando país por país.
Las alternativas «gratis» que en la práctica no valen la pena
Antes de resignarte a pagar, seguro vas a buscar la forma de esquivarlo. Yo también lo hice. Las opciones más comunes que vas a encontrar son:
- Registrarte con un número de teléfono de Estados Unidos, donde Telegram al parecer no cobra por verificarte.
- Herramientas como Google Voice, aunque requieren un número físico estadounidense y casi siempre una VPN para que funcione bien.
- Números virtuales de servicios de terceros, que la mayoría de las veces ya no sirven porque Telegram los detecta y los bloquea.
- Métodos creativos como usar datos móviles en vez de WiFi para registrarte.
Cada una de estas rutas tiene sus desventajas. Terminarás invirtiendo más tiempo —y a veces hasta dinero— en armar un número que no es tuyo, que en simplemente pagar el 1.49 que te pide Telegram directamente. Para mí, la solución que cuesta terminó siendo la más práctica.
Cuidado con clientes alternativos como Nicegram
Otra recomendación que vas a encontrar en Internet es instalar clientes no oficiales, como Nicegram, para evitarte el cobro. No he comprobado que esto funcione o no funcione, pero tampoco es algo que haría, considerando que hace poco se descubrió que Nekogram, otro cliente alternativo como Nicegram, tenía código malicioso inyectado que robaba el número de teléfono de los usuarios sin que nadie se diera cuenta. Si un cliente de este tipo pudo esconder algo así durante tanto tiempo, no se puede confiar en otro parecido solo porque promete saltarse el cobro de Telegram.
Lo que me pasó al tratar de pagar
En mi caso, el pago no pasó a la primera. Me salió un error durante la confirmación del pago («PAID_AUTH_UNEXPECTED») y la pantalla se quedó cargando sin avanzar. Esperé varios minutos y nada. Tuve que borrar la caché de la app, forzar su detención y volver a abrirla.
Al ingresar el número de nuevo, ya no me pidió pagar otra vez —el sistema ya había registrado el cobro— y pasó directo a la verificación automática por llamada. Esa llamada nunca entró. Pedí el código por SMS y tampoco llegó. Volví a solicitar la llamada y, a la tercera, ahí sí recibí el código finalmente.
No uses un número de teléfono ajeno
Una tentación obvia es pedirle su número a alguien en un país no restringido, como por ejemplo Estados Unidos, solo para registrar tu cuenta y ya. U obtener un número temporal por los métodos indicados antes. Esto no es recomendable.
Sí, puedes vincular tu correo electrónico una vez abierta la cuenta y activar la verificación en dos pasos para que, si pierdes acceso a ese número, nadie pueda entrar. Pero de todas formas te queda la incomodidad de tener que estar revisando el registro de sesiones activas de la app, para asegurarte de que nadie más entró usando ese número mientras todavía era válido. Es una intranquilidad que simplemente no vale la pena cambiar por ahorrarte 1.49 dólares.
La solución más práctica: pedir prestada una tarjeta
Si no tienes tarjeta propia, pide prestada una de crédito o débito a alguien de confianza para cubrir el cobro cuando Telegram te lo pida. Y aquí viene la parte que probablemente más te preocupa: ¿esto me va a dejar suscrito a algo que se cobra solo después?
No te va a pasar eso. Aunque el pago se procesa a través de Google y en la superficie parece una suscripción a Telegram Premium por ese 1.49, no queda registrado como suscripción activa en tu cuenta de Play Store ni en tu historial de compras. Es un cobro único.
Lo que sí vas a ver es que, al entrar a tu cuenta, tendrás Telegram Premium activo por una semana, con el mensaje «Te regalaron la suscripción anónimamente». Dentro de la app también aparece la leyenda «Tu suscripción a premium está activa», con su fecha de vencimiento —pero eso no significa que te vayan a cobrar de nuevo cuando termine. Tampoco existe, ni en Telegram ni en Play Store, una opción para administrar o cancelar esa «suscripción», simplemente porque no es una suscripción real que tengas que gestionar.
Ya que de todas formas te toca pagar, sácale provecho a esos siete días de Premium regalado. Es la oportunidad perfecta para probar funciones que normalmente cuestan aparte —Telegram Premium ronda los 5 dólares al mes fuera de este cobro puntual—, incluyendo los stickers exclusivos. Si quieres seguir disfrutándolos incluso después de que se acabe esa semana, ya te expliqué cómo conseguir stickers premium de Telegram gratis sin depender de ningún regalo anónimo.

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